Beyoncé – Lemonade: Renovarse o morir

En el primer post de “Música y lo que surja” dije que haría una review sobre el disco con el que más he disfrutado en lo que llevamos de año y hoy por fin he decidido ponerme a ello. Muchos han sido los artistas que han sacado disco este año: Kanye West, Yung Thug, Travis Scott, Rihanna, Drake o Frank Ocean, por poner algunos ejemplos. Pero si me tuviera que quedar con alguno, sería con “Lemonade” de Beyoncé sin ningún tipo de duda, a pesar de que ha sido totalmente ignorado por las radios españolas y por los blogs de música. 

Llevo tiempo dándole vueltas a como enfocar esta review y hoy, por fin, El Nega me ha dado una solución : no sé si Beyoncé actuaría para Podemos, lo que sí que sé es que hace buena música. Me da igual si se alisa el pelo o si se blanquea la piel, mientras siga haciendo las obras de arte a las que nos tiene acostumbrados. Y “Lemonade”, señores, es otro giro de tuerca al sonido Beyoncé para seguir reinando dentro de la industria musical.

Pongámonos en contexto: Beyoncé tiene 35 años, su época de mover mover el culo a ritmo de twerk se le pasó hace ya más de un lustro. Así que tiene que buscar nuevas armas para competir en una industria musical que produce artistas femeninas en cadena para un público hambriento de carne. Ella es consciente que no puede competir con el cuerpo de artistas mucho más jóvenes como Rihanna o con Jhené Aiko, así que decide salirse de las normas de la industria musical para seguir sobreviviendo. ¡Y vaya si sobrevive!

La señorita Knowles consigue cambiar las normas del juego actual y hacer una superproducción musical sin necesidad de rellenar el disco con canciones comerciales que suenen en la radio; este disco es algo más. Como si de un disco de Kanye West o de los Rolling se tratase, la artista texana consigue que cada palabra se potencie a un nivel mayúsculo gracias a la mezcla de Funk, Country, Rnb y Soul.

Nos encontramos con un disco bastante redondo. Desde “Pray You Catch Me” hasta “Formation” recorremos las entrañas de Beyoncé y cómo vive toda su relación con Jay-Z: celos, envidias, éxito, fama, infidelidad y rendención. “Lemonade” es una historia con principio y final que va evolucionando músical y líricamente según avanza el disco y que nos atrapa hasta hacernos formar parte de ella.

Empezamos con una introducción suave e introspectiva en la que Beyoncé nos habla de sus celos (resulta que Jay-Z le engaña con otra ¡vaya sorpresón!). Después, aumenta el ritmo del LP cuando descubre la infidelidad de su marido en el maravilloso tema “Hold Up”, una canción con tintes caribeños entre los que Beyoncé se mueve perfectamente, y en “Don’t Hurt Yourself” (uno de los temas más pegadizos del disco con un aire de rock alternativo). A partir de aquí, el disco se vuelve cada vez más diferente y variopinto con temas Country (“Daddy Lessons”), canciones de Rnb más electrónico (“Love Drought”), baladas (“SandCastles”) y Rnb duro (“Formation”). Lo más sorprendente es que consigue que toda esta mezcla de sonidos y estilos musicales estén en armonía y el disco siga un hilo conductor que refuerce la historia que nos cuenta.

No puedes hacer un disco de estas características si no te rodeas de los mejores y Beyoncé lo sabe, de ahí el nombre de las tres colaboraciones que aparecen en el álbum: James Blake, The Weeknd y Kendrick Lamar. Lo mejor de estas colaboraciones es que son los artistas los que se adaptan al disco y no al revés. De hecho el papel de James Blake y de The Weeknd es casi testimonial, lo cual nos deja con la sensación que podrían haberse lucido más en el disco. Otro caso es la colaboración de Kendrick Lamar, el cual eleva la canción de “Freedom” a unos níveles increíbles. El rapero de TDE le da esa chispa de veracidad al tema reivindicativo del disco y aporta esa energía que sólo es capaz de aportar él.

La verdad es que no es un disco perfecto (el tema de “Sandcastles” es bastante flojo) pero sí que es atrevido, honesto y con unas letras sinceras, lo cual se agradece. Además, la edad le ha sentado bien a Beyoncé y le ha permitido salirse de los clichés de las cantantes de Rnb.

Está bastante claro que no es un disco que oiremos en la radio, ni será superventa. No obstante, a Beyoncé se le da tan bien cantar como hacer campañas de Marketing, ya que gracias a la presunta infidelidad de Jigga, el disco ha aumentado mucho sus ventas. No sé cómo lo hacen pero esta pareja está condenada a tener éxito.

Yo no sé si Jay-Z la maltrata o si ésta se blanquea la piel por endofobia, lo que sí sé es que la artista texana ha sacado un álbum que me ha enganchado más que cualquier disco de rap este año. “Lemonade” es sólo música y otra prueba más de que el mayor enemigo de ésta son las etiquetas.

P.D: Del artículo del Nega prefiero no comentar nada. Lo único que me consuela es que ahora que le dejan escribir para “El Español” ya puede hacer el ridículo a escala nacional con sus argumentos para niños. Ah, y una última cosa: Nega, querido, las Klitosoviet no hacen música.

Alex Sellés
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Alex Sellés

Escribo de música porque es lo que me mueve ahora mismo, el día que no encuentre la motivación me podrás ver grabando canciones o escribiendo sobre cualquier otra cosa. De momento, me puedes encontrar encontrar en Música y lo que surja.
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