La otra cara de Travis Scott en “Birds in the Trap sing McKnight”

Lo malo de crecer es darte cuenta de que no estás viviendo tu vida. Madurar es empezar a entender que vas a pasarte el resto de tu vida haciendo cosas que no te gustan para recoger los frutos en un futuro que nunca llega. Nos educan diciendo que tenemos que trabajar para comprar una buena casa, para mantener a nuestros hijos o para pagarnos algún capricho de vez en cuando. Nos venden que tenemos que encontrar el trabajo que nos guste para ir a trabajar con una sonrisa en la cara pero no nos muestran el camino para conseguirlo.Y lo peor de todo, este sistema mata los sueños de las personas cohibiendo su libertad con el miedo.

El mayor logro de las sociedades occidentales ha sido conseguir que nosotros mismos nos impongamos barreras y construyamos nuestra propia cárcel. Y todo gracias al miedo a fracasar. Nos han enseñado que fracasar es la peor humillación del mundo y que es preferible aspirar a metas más asequibles y conformarse que fracasar. Como si tuviera el mismo valor subir el Maigmó que quedarse a mitad subida del Everest, han hecho que varias generaciones se conformen con metas asequibles para todo el mundo.

Pero qué pasa cuando eso no es suficiente. Qué pasa cuando alguien quiere romper con las cadenas que nos atan a la mediocridad y decide vivir su vida tal y como le gusta. Esta es la pregunta sobre la que se basa el genial “Birds in the Trap sing McKnight” de Travis Scott. El artista de Texas nos demuestra lo difícil que es salirse del tiesto impuesto por la mayoría, y lo hace con una naturalidad increíble y con el sonido referencia en la actualidad. Porque si algo caracteriza a Travis Scott es su capacidad para darle su toque a cualquier canción de trap.

Desde “The Ends” hasta “Wonderfull”, Travis Scott nos deja ver una idea por encima de las demás: es joven y quiere seguir siéndolo mucho tiempo. En un mundo en el que todos quieren crecer, ser maduros y tener responsabilidades, Travis Scott se transforma en Peter Pan y nos cuenta que no quiere crecer, que se siente cómodo siendo un niño y que lo único que le importa es disfrutar de la vida.

El primer corte del disco, “The Ends”, es toda una declaración de intenciones, ya que nos muestra el Travis que veremos a lo largo del disco. Una primera canción en la que Travis le canta a los excesos de su juventud y nos recuerda que la vida no es tan complicada como algunos creemos, que ya habrá tiempo para arrepentirse de las cosas más adelante. Acompañado de Andre 3000 (probablemente el rapero más infravalorado en nuestro país) y del sonido característico de Travis Scott, esta canción es casi un mantra: “soy joven y sólo me importa pasarlo bien”. Drogas, chicas y excesos para evadirse de una ciudad que devora a las personas y las convierte en juguetes rotos. Pero Travis Scott es consciente de quién es y lo narra a la perfección en el último corte del álbum “Wonderfull” junto a The Weeknd.

 

“That wasn’t my girl, that was just a hobby”

Como si de Drake en “Started From The Bottom” se tratara, Travis nos cuenta que empezó de cero y ha conseguido ser el mejor artista que existe en la actualidad. A lo largo de la obra, pone de manifiesto que lo único que le hace ser el mejor es que trabaja como un cabrón día y noche. Muchas de las frases de su disco podrían estar sacadas de una entrevista a Bill Gates o a cualquier otro hombre de negocios exitoso, pero esto es la música y aquí manda Travis. Temas como “Goosebumps”, “Outside” y “Way Back” nos muestran al Travis más responsable con su música y se permite el lujo de darnos un consejo: Si te gusta algo, lucha por ello, no hay excusas”.

En este punto es cuando te das cuenta de que el artista de Houston no es sólo un chico de barrio. Aquí es cuando entiendes que es un hombre de negocios y que lo único que le importa es hacer buena música y hacerse rico. Las chicas, los coches, las fiestas y las drogas están bien, pero las pueden tener todo el mundo… su música y su legado no está al alcance de todos.

Y para mantener este legado se ha tenido que rodear de los mejores. Parece que Travis a seguido a rajatabla el slogan de los gurús del coaching empresarial y se ha rodeado de los mejores para poder brillar todavía más. Normalmente, en “Música y lo que Surja” somos (soy) muy fans de Kendrick Lamar y de sus colaboraciones, pero si hay un acompañamiento que se lleva la palma ha sido el de Kid Cudi en “Through The Late Night”: consigue eclipsar totalmente a Travis. Además de esta aparición (dos veces), en “Birds in the Trap sing McKnight” desfilan nombres como The Weeknd, Nav, Young Thug, Kendrick Lamar, Quavo, 21Savage, André 3000 y Bryson Tiller… ¡Normal que el álbum sea una obra maestra de la música trap!

En cuanto al apartado musical, es imposible negar que este disco abarca muchas influencias fuera de la música trap. Electrónica, rap, rnb y folk se unen para hacer de este disco una auténtica oda a los excesos y el arrepentimiento. Por ejemplo, “SDP Interlude” o “Sweet Sweet” son dos temas que te envuelven con la producción metiéndote en esos reservados del sur de Estados Unidos mientras te drogas y bebes Lean (no toseina). Además, la visión global que tiene Travis es incomparable a casi ningún rapero en la actualidad. Salvo The Weeknd, ningún otro artista es capaz de sacar un disco tan compacto y tan comercial a la vez. Porque señores, “Birds in the Trap sing McKnight” atrapa al oyente y no lo deja salir hasta que termina “Wonderfull”, a excepción del desastre de tema junto a Bryson Tiller y del principio de “Beibs in the Trap”.

Travis no tiene pretensión de intentar ser algo que no esno es Mac Miller. Él sólo intenta ser Travis y navegar dentro de este negocio de falsas amistades y lágrimas de cocodrilo. De “Rodeo” a “Birds in The Trap sing McKnight” está palpable la evolución del artista en un camino cada vez más transitado, en el que ha dejado de lado la estela de Kanye y Thug para empezar a andar su propio camino. Ni trascender, ni ser poeta, ni ser músico… Travis es un niño que adora la música y quiere hacerse rico con ella.

We too bad, we too wild, we too young”

Apuesto a que “Birds in the Trap sing McKnight” va a marcar un antes y un después en las nuevas generaciones que empiecen a hacer música. Un álbum en el que una persona demuestra que puede llegar a lugares donde otros no y si fracasa por el camino, siempre habrá llegado más lejos que cualquiera de los que lo critica.

Alex Sellés
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Alex Sellés

Escribo de música porque es lo que me mueve ahora mismo, el día que no encuentre la motivación me podrás ver grabando canciones o escribiendo sobre cualquier otra cosa. De momento, me puedes encontrar encontrar en Música y lo que surja.
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