Kanye West: El día que lo cambió todo

 

Desde el principio, su historia no fue la misma que la de los demás niños de su bloque. Se sentía como un foráneo en La ciudad del Viento y lo hacía notar con una sonrisa en la cara cada verano que volvía a su Atlanta natal junto a su padre. Durante el resto del año su vida era muy simple: Vivía junto a su madre en un pequeño piso del sur de Chicago, estudiaba para labrarse su futuro y cada día que pasaba sentía más atracción por el arte.

Hijo de una profesora de inglés en la Universidad de Chicago y un fotógrafo famoso de Atlanta, el joven Kanye nunca tuvo los problemas de los demás niños de su edad. De hecho, muchas veces se sentía un afortunado por poder estudiar y no tener que recurrir a otro tipo de actividades ilegales.

Quizá fuera por la influencia del tiempo que pasó estudiando en China junto a su padre o por la visión más artística de su familia, pero la cuestión es que el joven chico de Atlanta nunca se interesó por las mismas cosas que sus vecinos. Él empezó a escribir poesía y rap a la tierna edad de 5 años y componía su propia música cuando todavía estaba en séptimo curso. Y aún así, sus padres nunca quisieron que se dedicara a la música; querían que estudiara y tuviera un trabajo mucho más estable.

Pero hasta que no cumplió 17 años no se atrevió a grabar una canción en un estudio de grabación. Y claro, atípico como era él, apareció por el estudio de los bajos fondos de Chicago junto a su madre para grabar un track llamado “Green Eggs and Ham”, con el que llamó la atención de No I.D. A partir de entonces, se convirtió en su alumno aventajado y al joven Kanye se le abrieron muchas puertas dentro del mundo de la música.

A pesar de ser uno de los alumnos más aventajados del Polaris High School y de recibir una beca de la Academia Americana de Arte de Chicago, Kanye West decidió abandonar sus estudios con 20 años para dedicarse a la música Hip Hop. Había nacido un monstruo. Pasó varios años produciendo a la mayoría de artistas locales de Chicago hasta que en el año 2001 decidió mudarse a Nueva York para llevar su trabajo al siguiente nivel.

¡Y vaya si lo consiguió! Como por arte de magia, o gracias a su talento innato y esfuerzo enfermizo, el chico nacido en Atlanta consiguió llamar la atención de Jay-Z, el cual le contrató como productor de su afamo The Blueprint. Y desde la salida de su álbum, la carrera de Kanye West sufrió un crecimiento exponencial increíble. Empezó a trabajar con artistas de la talla de Alicia Keys o Jannet Jackson.

Muchos se habrían conformado con seguir siendo uno de los productores jóvenes con más talento y proyección de todo Estados Unidos, pero no Kanye West. Quizá por haberse criado en una familia de artistas o por empezar a escribir poesía con 5 años, la cuestión es que él quería algo más: Quería grabar ponerse delante del micrófono y grabar su propio álbum de rap. Pero no fue tan fácil como él creía, se encontró con la negativa de Jay-Z y todo Roc-A-Fella Records, ya que lo veían como un productor y no como un rapero. Kanye West se sorprendía cuando le decían que no tenía imagen de rapero por provenir de la familia que venía y por tener una estética alejada del Hip Hop de aquella época.

Tras varios rechazos, consiguió firmar un acuerdo con Roc-A-Fella records y se ganó ir a un estudio en Los Ángeles para grabar su álbum debut. Esas sesiones de grabación eran largas e intensas y Kanye terminaba muy cansado. Durante la época de grabación apenas dormía, se pasaba el día en el estudio y por la noche pensaba en formas de mejorar su disco. Un día volviendo del estudio de grabación se sintió un poco más cansado de lo normal y se durmió al volante de su coche. El accidente sorprendió a todo el mundo, incluso a él mismo. Estaba tan centrado en su nuevo álbum que tenía miedo que el accidente le impidiera grabarlo, así que aprovechó la semana que estuvo en el hospital para escribir una canción llamada “Through The Wire”. En ese momento no tenía ni idea de que esa canción le impulsaría hacia un nuevo contrato discográfico mucho mayor y a sentar las bases de su personaje actual.

Kanye West salió del hospital y terminó de grabar su álbum con unas críticas muy buenas para un álbum debut. En él, plasmó su marca personal: ese estilo que bebe del soul de los setenta, ese amor casi enfermizo por los sintes y por el detalle y esa forma tan personal de exponerse en su álbum.

En aquel accidente murió el joven niño de Chicago y nació el auténtico Kanye West: Uno de los mejores artistas de la historia del Hip Hop. Un niño, un genio.

“I’m not a Gangsta; I’m a God”

Alex Sellés
¡Sígueme!

Alex Sellés

Escribo de música porque es lo que me mueve ahora mismo, el día que no encuentre la motivación me podrás ver grabando canciones o escribiendo sobre cualquier otra cosa. De momento, me puedes encontrar encontrar en Música y lo que surja.
Alex Sellés
¡Sígueme!

¿Qué opinas?