¿Hay racismo en los Grammy?

 

Después de la ceremonia de los Grammy, Drake hizo unas declaraciones bastante incendiarias en las que decía no entender porqué había ganado el Grammy a la mejor canción de rap con “Hotline Bling”. Dejaba entrever que esta canción no era de rap y que a él se le seguía considerando como un artista de rap, a pesar de que muchas de sus canciones no lo fueran. Es más, el artista canadiense se pregunta si el premio que ganó se debe más a que es negro y rapeaba en anteriores discos que a la canción de “Hotline Bling”.

De hecho, si repasamos la lista de los Grammys nos damos cuenta que hay nominaciones que chirrían un poco y que nos hacen preguntarnos si hay racismo en los Grammys. Tranquilos, me explico: Básicamente, la categoría de pop está copada por artistas blancos, mientras que los negros quedan relegados a la categoría de música urbana. Y cuando uno repasa los nombres, se encuentra que en la categoría de música urbana hay artistas tan diferentes como Anderson .Paak, Rihanna o Beyoncé. Y aquí es donde surge la gran pregunta:

¿Dónde empieza el pop y termina la música urbana?”

Realmente pienso que los expertos que eligen las candidaturas de los Grammys no son racistas, simplemente están apoyándose en un sistema obsoleto. En pleno 2017 es muy difícil catalogar un disco superventa dentro de una categoría concreta. Por ejemplo, el disco de Justin Bieber podría ser perfectamente un álbum de música urbana pero es el de Rihana o Beyoncé el que se considera como tal, y viceversa. Lo mismo ocurre con “Views” de Drake, ya que el rapero canadiense consigue hacer un álbum en el que mezcla Rap, dancehall y el RnB por igual.

Quizá ya va siendo hora de apartar las antiguas etiquetas a un lado y dejemos de englobar y catalogar todo dentro de grupos homogéneos y cerrados. La música es libre y cambiante, quizá es hora que nos adaptemos todos a los nuevos tiempos que corren.

En la NBA, hace ya algunos años que la naturaleza de los jugadores altos está cambiando y nos encontramos jugadores como Anthony Davis, Antetokounmpo o Draymond Green, que pueden desempeñar las funciones de pivot, ala-pivot, alero, tirar de tres o incluso subir el balón como un base. A este tipo de jugadores hace tiempo que las etiquetas de “Ala Pivot” o “Alero” se les quedan muy pequeñas y los equipos empiezan dejar de lado las posiciones estáticas. Algo parecido ocurrió con el fútbol y el Barcelona. Pues bien, en el mundo de la música parece que todavía son reacios a aceptar el cambio de los tiempos y viven empeñados en limitar a los artistas musicalmente. Y de la misma manera que Modric no es solamente un interior, Drake no es un simple rapero.

Al final, como muchas veces se ha dicho, sólo existen siete premios importantes en los Grammys: Mejor artista, mejor artista revelación, mejor canción, mejor álbum, grabación del año, mejor actuación y mejor vídeo musical. Los demás premios carecen de sentido y sólo sirven para contentar a las minorías étnicas en Estados Unidos. Y de esta forma, los jueces de los Grammy no consiguen salir de los jardines en los que se meten.

Y eso ha ocurrido: tras las quejas de Kendrick Lamar el año pasado y las de Frank Ocean (y Drake) este año, esperemos que los organizadores de los premios escuchen algunos de estos consejos y cambien un poco la fisionomía del concurso porque se necesita dejar de poner barreras y etiquetas a la música. Dejemos que los artistas creen su música libremente y salgan de su zona de confort. Y si no encontramos una etiqueta que los defina, digamos que hace, simplemente, música.

Alex Sellés
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Alex Sellés

Escribo de música porque es lo que me mueve ahora mismo, el día que no encuentre la motivación me podrás ver grabando canciones o escribiendo sobre cualquier otra cosa. De momento, me puedes encontrar encontrar en Música y lo que surja.
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