Soy un ignorante hablando de música

El otro día me desperté con una pregunta en la cabeza: ¿Y si todo esto no es más que un dibujo de Pedro Vera? Piénsalo: vivimos entre expertos en cualquier tema que intentan sentar cátedra con su opinión allá por donde pasan. Expertos en economía, en cine, en música, en cricket e incluso en ballet ruso. Unos auténticos ilustrados, hijos del renacimiento davinciano, capaces de analizar la victoria de Trump, el juego de Antetokounmpo y el falsete de Solange Knowles…¡Todo a la vez! Algunos de estos expertos incluso aseguran haber visto arder naves más allá de Orión.

Y claro, tenemos que creernos su verdad universal porque nos han dicho que una persona debe saber de todo. Si ese es el truco para tener éxito, que alguien me ponga el cuño que me salgo de aquí; hay peores antros para beber. Estoy harto de vivir entre expertos musicales criados en Abbey Road que son los primeros fans de PNL pero no conocen cinco canciones suyas sin videoclip.

Ese es el nivel que hay hoy en día. Hablamos desde una trinchera por miedo a que nos cosan a tiros, pero coño… Si vas a la guerra tendrás que salir de la trinchera, ¿no? Podría pasarme todo el artículo hablando sobre este cuñadismo que está tan de moda ahora mismo en todos los ámbitos, pero voy a centrarme sólo en la música (que para algo esto es un blog de música).

En la música sólo hay una norma: “No intentes saberlo todo, pero disfruta de todo”. Para que esta norma se cumpla es muy importante el criterio o la opinión propia (ojo, que no es lo mismo). Y ambos se obtienen escuchando miles de discos durante mucho tiempo, sí. Pero también teniendo personalidad y valor para aceptar lo que te gusta (aunque sea impopular).

En mi vida he pasado muchas etapas y en todas creía que tenía la verdad absoluta hasta que creces y te das cuenta de que no existe. Te das cuenta de que es totalmente compatible que te guste Justin Bieber o Drake con que seas fan de los Wu-Tang Clan o de Dani Martín. Es más, es totalmente compatible que te guste Wu-Tang Clan y sólo te gusten dos discos (siendo muy generosos). Voy a ir más allá, yo soy muy fan de Wu-Tang Clan pero sólo me gustan sus dos primeros discos y cuatro de los integrantes. 

Yo aprendí a no cerrarme puertas en la música gracias a dos personas: Santiuve y Kendrick Lamar. Han pasado 6 años (creo) desde la vez que vi el concierto de un chico muy delgado que salió en pijama a telonear a Nach o a SFDK, no lo recuerdo bien. Lo que sí que recuerdo bien fue la forma en la que me impactó ese concierto, y en cómo cambió todos los principios musicales que tenía asentados en mi cabeza. De repente, ese chico del que no había oído hablar nunca, que hacía canciones a sus ex’s y a su novia, me hizo darme cuenta que no sólo existía una forma de hacer rap, sino que había millones y no tenían porqué estar enfrentadas.

Años después, cuando estaba en plena efervescencia noventera, descubrí a un chico de Compton que acababa de fichar con Dre…y ¡Bum! A la mierda mi forma de ver la música. De repente, me encontré con un disco que no comprendía pero que me gustaba. Un disco que reunía todo lo que yo criticaba en ese momento: autotune, sintes, dobles tempos. Pero un disco que me enamoró. En ese momento, me di cuenta de la cantidad de buena MÚSICA que me estaba perdiendo por ser un cerrado.

Desde entonces, escucho toda la música que mi apretado horario me permite y con los menores prejuicios posibles. No soy un experto en ningún tipo de música, no voy a sentar cátedra porque pienso una cosa distinta cada vez que vuelvo a escuchar el mismo disco de música. Lo que sí que soy es un chico con muchas ganas de aprender que devora discos: Pop, rnb, rap, trap, electrónica, chillout, reggaeton… cada vez son más a los estilos que consigo abrirme y de los que consigo aprender algo.

Sé que todavía me queda mucho camino que recorrer y os juro que algún día me pondré a escuchar a Extremoduro (y haré una review para “Música y lo que surja”), pero hasta que ese día llegue, seguiré disfrutando de la música sin importarme la fecha del disco o el género musical. Es más, la música en 2016 está tan mezclada entre sí que es muy difícil saber qué grupo pertenece a qué género, por lo que podemos encontrarnos a Daddy Yankee haciendo trap y a Drake haciendo pop. Porque al final, lo mejor de la música es su mezcla con otros estilos de música y la innovación que crean.

Así que he decidido dejar de discutir más sobre música con gente que no es capaz de entender la evolución de un artista y critica un estilo de música “per se”. Os dejo con vuestro odio, vuestras puertas para la música y vuestra enciclopedia de datos.  Ya me quedo yo escuchando el nuevo disco de Frank Ocean en bucle.

Alex Sellés
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Alex Sellés

Escribo de música porque es lo que me mueve ahora mismo, el día que no encuentre la motivación me podrás ver grabando canciones o escribiendo sobre cualquier otra cosa. De momento, me puedes encontrar encontrar en Música y lo que surja.
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