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The Get Down: La música por encima de todo

La historia de la cultura Hip Hop es una de las más importantes de la música. El gran peso que tiene en el mundo actual es innegable. Por eso esta serie de Netflix ha sido tan esperada y ha generado tanto hype. Su gran repercusión ha dado como resultado opiniones tanto malas como buenas. El director Baz Luhrmann ha trabajado en la producción y el guión, -además de en la dirección, obviamente- lo que ha sido el principal foco de discrepancias por parte de la audiencia y los críticos.

En “The Get Down” encontramos tres líneas argumentales que más tarde iré analizando. La principal y más importante es la de un grupo de chicos que sueñan con dedicarse a la música Rap, un movimiento que estaba empezando a emerger de forma clandestina. La segunda es la de una chica que también quiere triunfar en el mundo de la música, pero en la disco. Y la tercera nos cuenta como los caciques buscan hacer negocio con un barrio en ruinas y plagado de conflictos.

El reparto está basado en figuras adolescentes. Algunos de ellos ya son conocidos como Jaden Smith haciendo el papel de Marcus, o Shameik Moore, protagonista de la película “DOPE”, que interpreta a Shaolin Fantastic.

Get Down

Una mezcla entre la utopía de un musical y la realidad del barrio marginal

Luhrmann es conocido por sus trabajos “Moulin Rouge” o “El Gran Gatsby”. Todas estas obras están cargas –literalmente- de color, fuegos artificiales, música y un derroche de dinero desproporcionado. Y como “The Get Down” no podía ser menos, el gasto que la productora ha realizado para llevar a cabo estos 6 capítulos que forman la primera temporada es de 120 millones de dólares. Lo que supone un coste similar al de una temporada de “Juego de Tronos.

Este dinero no se ha destinado a dragones ni paisajes increíbles, con él se ha recreado el Bronx de los 70. Pero, cuando hablo de recrear, me refiero a crear un Bronx completamente diferente al que cualquier Dj, MC, B-Boy o vecino de este barrio ha conocido en esa época. La extravagancia del director australiano ha dado lugar a un Bronx más similar a Rydell High School de “Grease” que al barrio marginal original. A pesar de ello, mientras estás viendo los capítulos disfrutas, el color, las escenas a modo de musical y el drama que caracteriza a este director te mantienen enganchado. Al fin y al cabo es para lo que se hacen las series.

Muchas de las situaciones que viven los protagonistas están basadas en vivencias de artistas que formaron parte de ese movimiento. Grandmaster Flash es uno de los que ha aportado sus historias y sus conocimientos técnicos para que la credibilidad no se perdiese entre tanto espectáculo. Kool Herc es otro de los personajes importantes de esta música que aparecen representados en la primera temporada.

En “The Get Down” el espectador revive su descubrimiento del HipHop

Otro factor que no se puede pasar por alto es la nostalgia. Yo soy un millenial, así que no he vivido el origen del Hip Hop, pero si he vivido mi propio origen por así decirlo. He escuchado mi primera canción, he querido formar parte de esa cultura y he conocido a mucha gente que hoy en día forma parte de mí día a día. Todo el mundo recuerda la primera vez que ha ido a un concierto, a una fiesta, ha visto a gente pinchar, bailar break o pintar. “The Get Down” te transporta a ese momento y te hace empatizar con los protagonistas.

Tampoco se puede ignorar el tono reivindicativo de la serie. El sampleo de la música disco a partir de la que se crea el Rap es una de las cosas que más se destacan. Porque no hay que olvidar que este género se caracteriza porque su objetivo principal es ir en contra del sistema y enviar un mensaje de odio hacia el poder. Pero no siempre tiene que seguir esa línea, porque la libertad que caracteriza al rap viene dada por la gran influencia de la música disco. De ahí que también busque la diversión, el baile y que el público se desinhiba.

Todo esto me ha llevado a pensar en el momento en el que se encuentra la música Rap en España ahora mismo. La creación de dos bandos cada día más diferenciados: Los que apoyan el Rap Español -por llamarlo de alguna manera- y los que hacen lo mismo con los nuevos sonidos englobados en la categoría de Trap sin criterio alguno. Sin tener ni una vaga idea de lo que es realmente.

En Música y lo que surja tenemos como premisa que la música está para disfrutarla. Así que lo que nos mueve es simplemente el placer de escucharla y comentarla, abriéndonos así a todo tipo de opiniones y sugerencias. Por eso mismo pensamos –pienso- que esa guerra absurda no tendría ni que haber empezado.

¿Qué diferencia hay entre el Dab, la manera de bailar la música nueva, las gorras de Lacoste y el mover el cuello, gesticular mientras rapeas, llevar pantalones anchos y una gorra plana de Ecko? Ninguna. A principios de los 90 y hasta hace un año si llega, el Rap era objeto de risa y desprecio por parte de los medios y de otros géneros. Ahora, las nuevas tendencias han hecho que esta cultura esté más presente en programas de radio y televisión. Esto ha llevado a que las generaciones anteriores se rían de ellos por cosas tan superficiales como las que ellos mismos se quejaban antes. No entiendo bien el motivo, pero supongo que será por envidia de no haber sido ellos, porque al fin y al cabo el ser humano es envidioso por antonomasia.

Adrián Fauro
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Adrián Fauro

Graduado en Publicidad y RR.PP. que habla sobre cine y música, de momento. Escribo sobre todo lo que me motiva. Colaboro en Música y lo que surja y publico en mi blog No Soy Publicista.
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